Obsesivo-compulsivo

Cada tanto nos buscamos,

nuevas obsesiones,

de aquellas que curan heridas.

Esas obsesiones que las construimos

casi perfectas

para realmente obsesionarnos.

Esas que no empujan al papel

las noches insomnes

de los días aburridos.

Entonces las agrandamos mas y mas,

hasta que ya no son obsesiones,

sino pesadillas,

les damos el poder,

todo el poder,

y les mostramos nuestras partes mas débiles,

¡se lo hacemos saber!.

Entonces vamos al psicólogo

y lloramos,

para convencernos, que estamos,

todo lo obsesionados que podemos.

nos medicamos, nos autodestruimos,

todo, ¡Todo!.

Y vivimos una vida miserable,

por algún tiempo.

Después seguimos obsesionados

en olvidar la anterior obsesión,

y repetimos el ciclo,

siempre y cuando

no estemos buscando,

una nueva obsesión.